29 noviembre, 2021
fiebre NFT

La fiebre NFT alcanza los 69 millones de dólares en Christie’s con la obra de Beeple

Los términos tecnología y arte siempre han formado un binomio interesante. Opiniones, contradicciones, novedades, … Hay para todos los gustos, porque hablamos de una relación prolífica. A partir de ahora también podremos hablar de una relación histórica, ya que la fiebre NFT ha logrado romper barreras y, posiblemente, derribar uno de los últimos muros que le quedaban por vencer al arte digital.

Fiebre NFT, ¿nueva burbuja o tendencia de futuro?

Si no vives en una piña debajo del mar, es casi seguro que hayas oído hablar de ese fichero JPG vendido por 69 millones de dólares. No, desgraciadamente todos esos ficheros JPG que tú tienes en tu PC no se han revalorizado de la noche a la mañana. El fichero en cuestión del que hablamos es arte, más concretamente una imagen diseñada por el artista Beeple que ha sido subastada en la afamada galería Christie’s.

Los hitos que ha logrado esta obra de arte digital son varios. Por un lado, ha tenido el lujo de ser la primera pieza íntegramente digital subastada en Christie’s, pero es que su precio final de venta le ha valido a Beeple (Mike Winkelmann) para convertirse en el tercer artista vivo más valioso. En ese peculiar ranking se tienen en cuenta los precios de venta alcanzados por sus creaciones.

Ahora bien, al mismo tiempo que el mencionado artista se ha hecho de oro, el debate en torno a la fiebre NFT se ha disparado. Hasta ahora, este tipo de obras digitales constituía un mercado “extraño” para muchos, pero la rimbombante subasta de Christie’s le ha abierto la puerta del mundo entero. La gran cuestión que gravita ahora en torno al arte NFT es saber si estamos ante una tendencia de futuro o ante una nueva burbuja relacionada con las criptomonedas.

Y es que los NFT, o non-fungible token, utilizan la misma tecnología de base que las monedas virtuales: la tecnología blockchain. Las piezas de arte echan mano de la mencionada tecnología para garantizar su autenticidad y trazabilidad, pero su relación con las monedas virtuales va más allá.

La gran mayoría de plataformas dedicadas a las subastas NFT apuestan por el pago con criptomonedas, algo que quizás esté sirviendo para aumentar su aura de misterio o que algunos las señalen como parte de la “burbuja Bitcoin”.

¿Todo es susceptible de convertirse en arte NFT?

Para ser honestos, existen muchas cuestiones por contestar en torno a la fiebre NFT. Hay quien se preocupa por la huella de carbono que conlleva el arte NFT, hay quienes recelan de la seguridad porque siguen sin fiarse de las criptomonedas, y están los que se cuestionan el sentido global de todo este nuevo mercado. Posiblemente esa sea la gran cuestión a la que hay que dar respuesta: ¿Qué es el arte NFT?

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Si hacemos un repaso a las grandes ventas del mercado encontramos una entrada a canasta de Lebron James, creaciones de artistas 3D o incluso imágenes 2D diseñadas con un puñado de píxeles. Resulta complicado encontrar un hilo conductor entre todas las obras NFT, aunque podemos quedarnos con ese carácter de coleccionista que sí parece común a todas.

Lo que ocurre es que el coleccionismo del arte NFT no puede compararse al coleccionismo de arte tradicional. Un Picasso siempre va a ser único. Aunque alguien se empeñe en reproducirlo, será imposible lograr el mismo trazo que hicieron sus manos, igual que tampoco se pueden reproducir los materiales que usó en su momento ni el envejecimiento y deterioro que han sufrido los mismos.

El JPG creado por Beeple, en cambio, puede ser replicado al milímetro, reproducir la misma experiencia en cualquier otra pantalla digital. La única diferencia entre poseer el original y una copia cualquiera, será contar con ese certificado digital que provee la blockchain. Pero claro, ese certificado es algo digital, que no afecta a la experiencia de contemplación.

Sea como fuere, la fiebre NFT nos ha brindado un debate apasionante y, muy probablemente, de difícil conclusión. Y es que si en más de 2.000 años de existencia no hemos sido capaces de ponernos de acuerdo para definir qué es arte y cuáles son los criterios para determinar su valor, no parece que vayamos a lograrlo ahora con la inclusión del arte digital y todas sus complejidades.

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